TRATAMIENTO  PARA ARTROSIS Y DOLORES ARTICULARES.

Si la rigidez en las rodillas, el dolor en las caderas o la molestia constante en tus articulaciones y espalda te impiden disfrutar de tus actividades diarias, la Medicina Regenerativa es la alternativa avanzada que tu cuerpo necesita.

A diferencia de los tratamientos tradicionales que solo «ocultan» el dolor de forma temporal con analgésicos, la medicina regenerativa trabaja desde el origen del problema: estimula la capacidad natural de tu organismo para reparar, desinflamar y regenerar los tejidos articulares dañados.

Resultados que puedes esperar

Desde las primeras fases de tu tratamiento, comenzarás a notar cambios significativos en tu bienestar:

1. Reducción progresiva de la inflamación y el dolor.
2. Mayor movilidad y flexibilidad para caminar, subir escaleras y realizar tus tareas diarias.
3. Disminución de la rigidez articular al despertarte o tras periodos de reposo.
4. Mejora en tu energía y calidad de vida, permitiéndote volver a disfrutar con tu familia y hacer lo que más te gusta.

✦ BIENESTAR ARTICULAR

Da el primer paso hacia una vida sin limitaciones

No dejes que el dolor de articulaciones o la artrosis sigan deteniendo tu ritmo. Regálale a tu cuerpo la oportunidad de restaurarse y volver a moverse con libertad.

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Preguntas frecuentes

Aplica terapias biológicas (como plasma rico en plaquetas o células madre) para estimular la reparación del tejido articular dañado y reducir la inflamación.

Se recomienda en artrosis de grado leve a moderado (rodilla, cadera, hombro). En fases avanzadas, el beneficio suele ser limitado.

Se obtienen del propio paciente (sangre, médula ósea o tejido graso); también pueden ser obtenidas de cordón umbilical. Se procesan en el laboratorio y se infiltran directamente en la articulación. En ocasiones, se utiliza guía ecográfica de ser necesario.

Es un procedimiento ambulatorio y mínimamente invasivo. Se realiza bajo anestesia local, por lo que las molestias son mínimas y no exige ingreso hospitalario.

A diferencia de las infiltraciones de corticoide, la mejoría no es inmediata; suele notarse gradualmente entre la cuarta y la octava semana, a medida que el tejido responde.

Varía según el tipo de terapia y el desgaste de la articulación: suele requerir entre 1 y 3 sesiones, con efectos que pueden durar entre 1 y 2 años.

Al usarse material autólogo (del propio cuerpo), el riesgo de rechazo o reacción alérgica es prácticamente nulo. Los efectos secundarios suelen limitarse a inflamación local o molestia leve tras la aplicación.

Se aconseja reposo relativo de 24 a 48 horas. Posteriormente, se recomienda retomar la actividad física moderada o fisioterapia para potenciar los resultados.